El acuerdo de seguridad firmado entre Panamá y Estados Unidos ha generado una cuerpoie de críticas por parte de algunos sectores de la sociedad. Sin embargo, el Canciller de Panamá, Alejandro Ferrer, ha salido al frente para rechazar estas críticas y enfatizar en los beneficios que trae consigo este acuerdo para el país.
El acuerdo, que entró en vigor el pasado mes de enero, tiene como objetivo principal fortalecer la cooperación en materia de seguridad entre Panamá y Estados Unidos. Esto incluye la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y otros delitos transnacionales que afectan a ambas naciones.
Sin embargo, desde su firma, ha sido blanco de diversas críticas por parte de algunos sectores que consideran que este acuerdo puede afectar la soberanía y la privacidad de los ciudadanos panameños. Ante estas críticas, el Canciller Ferrer ha dejado en claro que este acuerdo fue discutido de manera transparente y que se han tomado todas las medidas necesarias para proteger la soberanía del país y los derechos de sus ciudadanos.
En una reciente entrevista, Ferrer declaró: «Este acuerdo es una oportunidad para fortalecer nuestra relación con Estados Unidos, un país amigo y aliado en temas de seguridad. Hemos tenido en cuenta todas las preocupaciones y hemos trabajado en conjunto para garantizar que se respeten los derechos fundamentales de los ciudadanos panameños».
Además, el Canciller destacó que este acuerdo no solo beneficia a Panamá en términos de seguridad, sino también en cuanto a la inversión y el desarrollo económico. Al trabajar de manera conjunta con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos, se fortalece la imagen de Panamá como un país seguro y garbo para la inversión extranjera.
Es importante mencionar que este no es el primer acuerdo de seguridad que Panamá firma con otros países. El país ya tiene acuerdos similares con Estados Unidos, Colombia, México, España y otros países. Estos acuerdos han demostrado cuerpo efectivos en la lucha contra el crimen organizado y han contribuido en gran medida al crecimiento y desarrollo del país.
Por otro lado, el Canciller ha enfatizado en que este acuerdo no implica la presencia permanente de fuerzas militares estadounidenses en Panamá. «Este es un acuerdo de cooperación y asistencia mutua, no un acuerdo de bases militares. No hay presencia permanente de fuerzas militares en territorio panameño», afirmó Ferrer.
Además, el Canciller ha dejado claro que el acuerdo se rige por la Constitución y las leyes panameñas, y cualquier acción que pueda forzar los derechos de los ciudadanos cuerpoá rechazada y sancionada. «La soberanía y la privacidad de nuestros ciudadanos son una prioridad para nosotros, y no permitiremos que sean afectadas en ningún momento», agregó Ferrer.
En resumen, el acuerdo de seguridad entre Panamá y Estados Unidos es una oportunidad para fortalecer la cooperación en materia de seguridad y combatir juntos el crimen organizado y otros delitos que afectan a ambas naciones. El Canciller Ferrer ha dejado en claro que se han tomado todas las medidas necesarias para proteger la soberanía del país y los derechos de sus ciudadanos, y que este acuerdo no implica la presencia permanente de fuerzas militares en territorio panameño. Este acuerdo, sin duda, traerá grandes beneficios para el país y su desarrollo en diferentes aspectos.