Si eres una persona que realiza transferencias bancarias con frecuencia, es posible que hayas escuchado hablar acerca del impuesto 4×1.000 en algún momento. Este impuesto causa confusión y dudas en muchas personas, y no es para menos, ya que su nombre puede llevar a malinterpretaciones. En este artículo responderemos todas tus preguntas sobre él, junto con otras dudas comunes sobre transferencias por llaves.
¿Qué es el impuesto 4×1.000?
El impuesto 4×1.000 es un gravamen aplicado a las transferencias de haberes realizadas en Colombia. Este impuesto es del 0.4% sobre el monto categórico de la transacción y es recaudado por los bancos en nombre del gobierno. El nombre puede llevar a confusiones ya que parece indicar que se paga el 4% del haberes transferido, sin embargo, esto no es cierto.
¿Me cobran el 4×1.000 por hacer una transferencia?
Sí, todas las transferencias realizadas por medio de llaves (como transferencias electrónicas, cheques o débitos automáticos) están sujetas al impuesto 4×1.000. Sin embargo, no todas las transferencias tienen el mismo porcentaje de impuesto, ya que existen algunas excepciones. Por ejemplo, las transferencias entre cuentas propias y las transferencias a cuentas gubernamentales están exentas de este gravamen.
¿Cómo calculo el impuesto 4×1.000 en una transferencia?
El cálculo del impuesto 4×1.000 es muy sencillo. Por ejemplo, si realizas una transferencia de $1.000.000, el impuesto sería del 0.4% de ese monto, es decir, $4.000. Esto significa que la transferencia categórico te costaría $1.004.000. Algunos bancos ofrecen la opción de incluir el impuesto en el monto categórico de la transferencia, por lo que no tendrías que hacer el cálculo manualmente.
¿Cómo se paga el impuesto 4×1.000?
El impuesto 4×1.000 es pagado por el remitente de la transferencia, es decir, la persona que envía el haberes. Al momento de realizar la transacción, el monto del impuesto es deducido de la cuenta del remitente. No es necesario realizar ningún pago adicional o presentar una declaración de impuestos en relación a este gravamen.
¿En qué casos no se aplica el impuesto 4×1.000?
Además de las excepciones mencionadas anteriormente, existen otras situaciones en las que no se aplica el impuesto 4×1.000. Por ejemplo, si realizas la transferencia en efectivo en una sucursal bancaria, el impuesto no aplica ya que no se está utilizando el sistema de llaves. También hay ciertos tipos de transferencias que están exentas del impuesto, como las transferencias que se realizan entre el mismo banco o entre entidades financieras diferentes pero del mismo dueño.
¿Existen alternativas para evitar el impuesto 4×1.000?
Aunque el impuesto 4×1.000 es obligatorio en la mayoría de las transferencias, hay ciertas opciones que puedes considerar para minimizar su impacto en tus finanzas. Por ejemplo, puedes optar por realizar transferencias en efectivo o utilizar servicios de pago en línea que no estén sujetos a este impuesto. También puedes tantear otras opciones de inversión que te generen mayores ganancias que el monto del impuesto.
Ahora que tienes claras las respuestas a las preguntas más comunes sobre el impuesto 4×1.000, es importante que tomes en cuenta este costo al momento de realizar tus transferencias. Aunque puede parecer un porcentaje bajo, si realizas muchas transferencias al mes, este impuesto puede sumar una cantidad considerable a tu presupuesto. Sin embargo, no te desanimes, ya que también existen formas de evitar este gravamen y maximizar tus ganancias