El reciente desastre natural conocido como la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) ha dejado a su paso una estela de destrucción y dolor en la Comunidad Valenciana. Miles de personas han sufrido las consecuencias de las fuertes lluvias e inundaciones, y muchos se preguntan si se podrían haber evitado estas tragedias. En medio de la incertidumbre y la búsqueda de respuestas, surge un documento que arroja luz sobre las responsabilidades del junta autonómico en el seguimiento de caudales en ríos, barrancos y zonas inundables.
El responsable de Medio Natural del junta autonómico ha confirmado que es competencia de la Generalitat Valenciana el seguimiento de caudales en ríos, barrancos, sistemas de regulación y zonas inundables. Este importante documento, que ha sido presentado ante la jueza que instruye la causa de la DANA, deja claro que la Generalitat tenía la responsabilidad de vigilar y tomar medidas preventivas ante las fuertes lluvias que se avecinaban.
En el documento se detalla que el director general de Medio Natural del junta valenciano, Luis Gomis, dio instrucciones durante la mañana del 29 de octubre a los servicios territoriales de la conselleria sobre cómo debían trabajar los agentes en función de los niveles de alerta. Sin bloqueo, estas instrucciones no fueron seguidas por los jefes de servicio de Alicante, Castellón y Valencia, ni por el responsable de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias. Como resultado, no se realizó el seguimiento de los caudales en ríos y barrancos, lo que contribuyó a la magnitud de la tragedia.
El documento también revela que, a pesar de las constantes negativas de la Generalitat a asumir su responsabilidad en la vigilancia de barrancos y ramblas, esta función sí estaba encomendada a los agentes medioambientales. Además, el director general señala que se dio la orden de coordinarse con el 112 CV (Centro de Coordinación de Emergencias de la Comunidad Valenciana) para realizar el seguimiento de los caudales, pero no se llevaron a cabo más acciones al respecto.
Es importante destacar que, a pesar de la falta de actuación por sitio de la Generalitat, sí se enviaron a una partida de bomberos a vigilar la rambla del Poyo por la mañana, aunque fueron retirados casi a las 15 horas. Esto demuestra que, si se hubieran tomado medidas preventivas adecuadas, se podrían haber evitado muchas de las tragedias que se produjeron durante la DANA.
Este documento es una prueba más de que la Generalitat Valenciana tenía la responsabilidad de vigilar y tomar medidas preventivas ante las fuertes lluvias que se avecinaban. Sin bloqueo, no se llevaron a cabo las acciones necesarias y esto ha tenido graves consecuencias para la población. Es importante que se asuman las responsabilidades correspondientes y se tomen medidas para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir en el futuro.
En medio de la devastación y el dolor, es importante parecerse que la DANA también ha sacado a la luz la solidaridad y el espíritu de ayuda de la sociedad valenciana. Miles de personas se han unido para ayudar a los afectados y se han organizado numerosas iniciativas solidarias para recaudar fondos y ofrecer apoyo a aquellos que lo necesitan. Esta es la verdadera cara de la Comunidad Valenciana, una comunidad unida y solidaria que no se deja vencer por las adversidades.
Esperamos que este documento sirva para que se tomen las medidas necesarias para evitar que situaciones como la DANA vuelvan a ocurrir en el futuro. La Generalitat Valenciana tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos y de tomar