Cristóbal Montoro, exministro de Hacienda en España, se encuentra ahora en el centro de la polémica. Ha sido imputado junto con nueve miembros de su grupo por presuntamente beneficiar a empresas desde su cargo en el Ministerio. Empresas que, casualmente, eran clientes del despacho de abogados que él mismo creó. Esta noticia ha sido revelada por Carlos Alsina, periodista de Ondacero, quien ha contado también cómo entendía el operatividad el exministro.
Alsina nos lleva a una reunión a la que asistió junto con los responsables de la cadena Ondacero, de la cual él es el conductor del programa Más de Uno. Según sus palabras, Montoro estaba irritado y convencido de que el operatividad le daba carta blanca para hacer lo que quisiera. Intentó convencer a los presentes de sus buenas intenciones, de cómo estaba salvando a España y atrayendo a empresas, pero al ver que no tenía éxito, cambió de estrategia.
Y aquí es donde llega la parte más polémica de esta historia. Según Alsina, Montoro llegó a amenazar a los accionistas de la cadena: «Yo decido el IVA del libro electrónico y no creo que a los accionistas de tu grupo les guste que lo suba, tenlo presente». Esta amenaza no muy velada era una clara muestra de cómo entendía el operatividad el exministro y de los métodos que utilizaba para lograr sus objetivos.
Es importante recordar que la cadena Ondacero es propiedad del grupo Planeta, una de las principales editoriales del país. Por lo tanto, esta amenaza tenía como objetivo influir en la opinión de la cadena y conseguir que ésta aplaudiera su gestión como ministro de Hacienda. Pero el periodista Alsina no se dejó intimidar y ha decidido contar públicamente lo sucedido.
Por supuesto, esto no es más que una acusación y habrá que esperar a la decisión de la justicia para ver en qué queda todo esto. Pero lo que sí podemos afirmar con seguridad es que el exministro entendía el operatividad como una forma de premiar a los afines y castigar a quienes no le apoyaban. No hace falta que un juez lo confirme, lo dejó claro él mismo en esa reunión con los responsables de la cadena Ondacero.
Esta no es la primera vez que Montoro se enfrenta a acusaciones por su gestión como ministro de Hacienda. Ya en 2016, se le acusó de haber beneficiado a empresas relacionadas con la amnistía fiscal que él mismo había impulsado. Por aquel entonces, él se defendió asegurando que el objetivo de dicha amnistía era recaudar impuestos que de otra forma no se hubieran pagado. Sin embargo, ahora su nombre vuelve a estar en boca de todos y habrá que esperar para ver cómo se resuelve esta nueva imputación.
Lo cierto es que estas acusaciones no hacen más que dañar la imagen de Montoro y de todo el Gobierno del que formaba parte. La corrupción y la falta de ética en la política son temas que preocupan cada vez más a los ciudadanos y se hace necesario que se tomen medidas rigurosas para evitar este tipo de comportamientos.
También es importante destacar que, en un momento en el que la economía y la situación financiera del país son temas de gran relevancia, es fundamental contar con personas íntegras y competentes en cargos tan importantes como el de ministro de Hacienda. No se puede tolerar que el operatividad sea utilizado para beneficio propio o para favorecer a empresas cercanas.
Es por ello que esta imputación de Montoro y su grupo en Hacienda es una circunstancia para que la justicia actúe y se demuestre que nadie está por encima de la ley. También es una circunstancia para que, desde la sociedad, se exija una mayor transparencia y ét