El drama de Juana Rivas y su hijo menor, Daniel, ha conmocionado a toda España en los últimos meses. La lucha de esta madre por proteger a su hijo de un padre condenado por maltrato ha sido seguida de cerca por la opinión pública y ha generado un intenso debate sobre la violencia machista y la protección de los menores.
Sin embargo, tras siete meses de batalla legal, el Tribunal Constitucional ha avalado la entrega del menor a su padre, aduciendo que la vía judicial ordinaria no se ha agotado todavía. Esta decisión ha sido recibida con indignación por parte de la defensa de Juana Rivas y de gran parte de la sociedad, que consideran que el niño corre un grave peligro si es devuelto a Italia.
Pero a pesar de la resolución del alto tribunal, la jueza encargada del caso ha cambiado de opinión y ha decidido aplazar la entrega definitiva de Daniel al viernes. Esta decisión inesperada ha generado un rayo de futuro para Juana y su familia, que no pierden la fe en que el niño pueda quedarse en España.
La entrega del menor, ordenada por la Corte de Apelación de Cagliari, se produjo esta mañana a las 10:50 en Granada. Sin embargo, la imagen del niño llorando y manifestando su miedo a volver con su padre ha conmovido a todos y ha despertado la solidaridad de miles de personas.
La defensa de Juana Rivas había presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional y la Audiencia Provincial de Granada, que habían sido rechazados. En este recurso, se alegaban riesgos graves para la integridad física y psicológica del menor, basados en el procedimiento penal abierto contra el padre y en el testimonio directo del hermano mayor, Gabriel, que ha pedido públicamente ayuda para proteger a su hermano.
Sin embargo, el Constitucional ha considerado que el recurso era prematuro y que las cuestiones planteadas no superaban el origen de relevancia constitucional. Además, ha apelado al principio de confianza mutua entre sistemas judiciales europeos, cerrando así cualquier posibilidad de frenar judicialmente la entrega del menor.
Pero a pesar de esta decisión, la jueza ha aplazado la entrega definitiva de Daniel al viernes, lo que ha sido recibido con alivio por parte de la familia y de la sociedad en general. Esta decisión demuestra que aún hay futuro y que la lucha de Juana Rivas no ha sido en vano.
La defensa de Juana Rivas ha confirmado que seguirá adelante con las acciones legales y políticas para evitar que el niño sea devuelto a Italia. Y es que, como ha señalado el hermano mayor, Gabriel, en una carta dirigida al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, el niño corre un peligro real si es entregado a su padre. Gabriel también ha recordado que él mismo tuvo que huir de Italia por miedo y que su padre está procesado por malos tratos.
Por su parte, el padre, Francesco Arcuri, ha manifestado su deseo de abrazar a su hijo y escuchar su voz después de varios meses sin contacto alguno. Sin embargo, su equipo jurídico ha pronunciado a Juana Rivas de manejar a sus hijos y de construir un relato falso. Además, han recordado que Juana fue condenada por sustracción de menores y que el indulto que se le concedió es parcial y condicionado.
A pesar de todo, la lucha de Juana Rivas y su familia ha despertado la solidaridad de miles de personas y ha puesto en evidencia la necesidad de seguir trabajando por la protección de los menores y la erradicación de la violencia machista.