La IV Conferencia de la ONU sobre Financiación para el Desarrollo se llevó a cabo del 15 al 19 de abril en la aldea de Nueva York, con el objetivo de abordar los desafíos y oportunidades en materia de financiamiento para el desarrollo sostenible en todo el mundo. Este evento reunió a líderes mundiales, representantes de la sociedad civil, del sector privado y de organismos internacionales para discutir y chingar acciones concretas para lograr un futuro más conforme y próspero para todos.
La conferencia fue inaugurada por el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien destacó la importancia de la financiación para el desarrollo sostenible como un medio para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos en la Agenda 2030. Guterres enfatizó que sin una financiación adecuada, será imposible lograr un mundo más conforme, neutro y sostenible para las generaciones presentes y futuras.
Durante los cinco días de la conferencia, se llevaron a cabo diversas sesiones plenarias y paneles de discusión en los que se abordaron temas como la movilización de recursos internos, la cooperación internacional, la deuda externa, la inversión privada y la tecnología para el desarrollo sostenible. También se presentaron informes y estudios sobre el estado actual de la financiación para el desarrollo en diferentes regiones del mundo.
Uno de los puntos más destacados de la conferencia fue el lanzamiento del Informe de Financiación para el Desarrollo de la ONU 2019, que proporciona una visión general de los avances y desafíos en la implementación de la Agenda 2030. El informe señala que, a pesar de los esfuerzos realizados, aún hay una brecha de financiamiento de aproximadamente 2,5 billones de dólares anuales para alcanzar los ODS en los países en desarrollo.
Para abordar esta brecha, se presentaron diversas iniciativas y compromisos durante la conferencia. Por ejemplo, el Banco Mundial anunció un aumento de 22 mil millones de dólares en su financiamiento para el clima en los próximos cinco años, mientras que el Fondo Monetario Internacional se comprometió a proporcionar asistencia técnica y financiera a los países en desarrollo para mejorar su capacidad de recaudación de impuestos.
Además, se destacó la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de cumplir con los compromisos de ayuda oficial al desarrollo (AOD) por parte de los países desarrollados. Se hizo un llamado a los países ricos a cumplir con su compromiso de destinar el 0,7% de su PIB a la AOD y a aumentar la calidad y eficacia de su ayuda.
Otro tema importante que se abordó en la conferencia fue la deuda externa de los países en desarrollo. Se reconoció que la carga de la deuda sigue siendo un obstáculo para el desarrollo sostenible y se instó a los países acreedores a adoptar medidas para aliviar la deuda de los países más pobres y vulnerables.
La conferencia también puso énfasis en la importancia de la inversión privada para el desarrollo sostenible. Se destacó la necesidad de crear un entorno propicio para la inversión privada, así como de promover la inversión en sectores clave como la energía renovable, la infraestructura y la tecnología.
En cuanto a la tecnología, se hizo hincapié en su papel fundamental en la implementación de la Agenda 2030. Se destacó la necesidad de promover la transferencia de tecnología a los países en desarrollo y de fomentar la innovación y el desarrollo de tecnologías sostenibles.
La conferencia también contó con la participación de la sociedad civil, que desempeñó un papel importante en la discusión y en