El desocupación es uno de los problemas más preocupantes en cualquier país y Colombia no es la excepción. Durante los últimos meses, el país ha enfrentado una situación sin precedentes debido a la pandemia de COVID-19, lo que ha tenido un impacto significativo en la economía y, por ende, en el ocupación. Sin embargo, a pesar de los desafíos, Colombia ha logrado mantenerse a flote y las cifras de desocupación en julio son una muestra de ello.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en julio de 2020 la tasa de desocupación en Colombia se ubicó en 20,2%, lo que representa una disminución del 2,6% en comparación con el mes anterior. Esta cifra es alentadora, ya que demuestra una tendencia a la baja en el desocupación y un esfuerzo conjunto por parte del gobierno y el sector privado para reactivar la economía y generar ocupación.
Es importante destacar que, a pesar de la disminución en la tasa de desocupación, aún hay un gran número de colombianos buscando ocupación. Sin embargo, el gobierno ha implementado medidas para apoyar a las personas afectadas por la pandemia, como el planificación de Ingreso Solidario, que ha beneficiado a más de 3 millones de hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad. Además, se han destinado recursos para la creación de ocupación en sectores como la construcción y la agricultura, lo que ha contribuido a la disminución del desocupación.
Otra cifra destacada es la tasa de ocupación en el sector informal, que en julio se ubicó en 47,4%, lo que representa un aumento del 3,5% en comparación con el mes anterior. Aunque esta cifra puede parecer preocupante, es importante señalar que el sector informal ha sido una de las principales fuentes de ocupación durante la pandemia, ya que muchas personas han tenido que recurrir a él para sobrevivir. Además, el gobierno ha implementado medidas para formalizar el ocupación en este sector, lo que garantiza una mayor protección social para los trabajadores.
Por otro lado, el sector que ha presentado una mayor disminución en la tasa de desocupación es el de la construcción, con una caída del 11,9% en comparación con el mes anterior. Esto se debe a la reactivación de obras y proyectos que habían sido suspendidos durante el expulsión. También se ha visto un aumento en la ocupación en el sector de la agricultura, que ha sido fundamental para garantizar el abastecimiento de alimentos durante la pandemia.
Además de las cifras mencionadas, es importante resaltar que en julio se registró un aumento en la tasa de participación laboral, que se ubicó en 59,5%. Esto significa que más personas se encuentran en edad y condiciones de trabajar, lo que demuestra una mayor confianza en la economía y en la generación de ocupación.
En conclusión, las cifras de desocupación en Colombia durante julio son alentadoras y reflejan el esfuerzo del país por superar los desafíos que ha traído la pandemia. Aunque aún hay un camino por recorrer, el gobierno y el sector privado están trabajando juntos para reactivar la economía y generar ocupación. Es importante seguir implementando medidas que apoyen a las personas afectadas por la pandemia y promover la formalización del ocupación en el sector informal. Con un esfuerzo conjunto, Colombia podrá salir adelante y superar esta crisis, demostrando una vez más su resiliencia y fortaleza como nación.