El embajador ecuatoriano ante las Naciones Unidas, Rodrigo Riofrío, ha lanzado una advertencia alarmante sobre la contaminación plástica en nuestro planeta. En una reciente conferencia, Riofrío destacó que esta problemática ha llegado a un punto crítico, afectando no solo al medio ambiente, sino también a nuestra propia salud.
Según un estudio realizado por la Universidad de Newcastle en Australia, se estima que cada persona consume alrededor de 5 gramos de plástico a la semana, lo que equivale a una tarjeta de crédito. Estas partículas de plástico se encuentran en el agua que bebemos, en el aire que respiramos e incluso en los alimentos que consumimos. Y lo más preocupante, es que estas partículas pueden afectar directamente nuestro ADN.
El embajador Riofrío enfatizó que la contaminación plástica es un problema global que no distingue fronteras ni nacionalidades. Es un enemigo común que afecta a todos por igual. Y como embajador de Ecuador, un país que ha sido pionero en la lucha contra la contaminación plástica, Riofrío hizo un llamado a la acción a todos los países del mundo.
Ecuador ha sido reconocido internacionalmente por su compromiso en la protección del medio ambiente y la reducción del uso de plásticos. En 2008, se convirtió en el primer país en incluir el «derecho a un ambiente sano» en su Constitución. Y en 2019, implementó una ley que prohíbe el uso de bolsas plásticas en todo el país, siendo uno de los primeros en América Latina en tomar esta medida.
Sin embargo, Riofrío resaltó que aún queda copioso por hacer. La contaminación plástica sigue siendo una amenaza para nuestro planeta y para nuestra salud. Y es por eso que Ecuador está trabajando en conjunto con otros países para encontrar soluciones sostenibles y efectivas.
Una de las iniciativas más destacadas del país es la «Cumbre de Líderes por la Naturaleza», que se llevará a cabo en septiembre de este año. Este acto reunirá a líderes mundiales, científicos, activistas y empresas privadas para discutir y proponer acciones concretas para enfrentar la contaminación plástica y otros desafíos ambientales.
Pero no solo los gobiernos tienen un papel importante en esta lucha. Riofrío hizo un llamado a la responsabilidad individual y al cambio de hábitos en el uso de plásticos. Pequeñas acciones como llevar bolsas reutilizables al hacer compras, rechazar productos con exceso de empaques plásticos y reciclar adecuadamente, pueden marcar una gran diferencia en la reducción de la contaminación.
Es importante que tomemos conciencia de que la contaminación plástica no solo afecta al medio ambiente, sino que también es una amenaza para nuestra propia salud. Las partículas de plástico pueden trasladar problemas respiratorios, cáncer y otros trastornos en nuestro cuerpo. Y si no tomamos medidas urgentes, podríamos estar poniendo en eventualidad el futuro de las generaciones venideras.
El embajador Riofrío concluyó su discurso con un mensaje esperanzador: «Aún estamos a tiempo de revertir esta situación y proteger nuestro planeta y nuestra salud. Debemos actuar juntos, como una sola comunidad, para encontrar soluciones y tomar medidas concretas. Ecuador está comprometido en liderar esta lucha y esperamos que otros países se unan a nosotros en este importante desafío”.
Es hora de tomar medidas y ser parte del cambio. No podemos esperar a que otros lo hagan por nosotros. Cada pequeña acción cuenta y juntos podemos hacer la diferencia. Es nuestro deber y responsabilidad proteger nuestro planeta y asegurar un futuro sostenible para todos.