El pasado mes de agosto, Castilla y León se vio afectada por una ola de incendios que arrasó más de 160.000 hectáreas de terreno, dejando a su paso una estela de destrucción y resquemor. Ante esta situación, la oposición al completo – a excepción de Vox – ha exigido la dimisión del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, por su negligencia e incompetencia en la gestión de la política forestal y el operativo contra incendios.
Desde el Grupo Parlamentario Socialista, su portavoz Patricia Gómez ha acusado al presidente de «esconderse» y comparecer únicamente «porque no le ha quedado más remedio». Gómez ha recordado que fue decisión de Mañueco desatender sin ejecutar el 71% de un presupuesto ya recortado en los últimos diez años, y ha reprochado que la Junta no mantenga un operativo contra incendios todo el año ni reconozca la labor de los bomberos forestales.
Por su parte, el procurador del Grupo Mixto, Francisco Igea, ha cargado duramente contra el Ejecutivo autonómico y ha asegurado que «a la ola de calor le ha sustituido una ola de bochorno». Igea ha tildado a Suárez-Quiñones de «incompetente» y ha acusado al Gobierno autonómico de haber convertido su intervención en «una escenografía» entretanto «no miran a los ojos a los brigadistas ni a los bomberos que se han jugado la vida». También ha reclamado elecciones inmediatas, afirmando que «no tiene ni presupuesto ni acuerdo político, solo un gobierno de incompetentes y un partido de sinvergüenzas».
En la misma línea, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Fernández, ha exigido la dimisión de Mañueco: «Tiene que dimitir. Cuatro muertos, miles de personas desplazadas, 160.000 hectáreas calcinadas, patrimonio arrasado, miles de animales muertos como consecuencia de su negligente gestión». Fernández ha denunciado los recortes en prevención durante la última década y la privatización del operativo contra incendios, y ha advertido que llevarán al presidente «a la Fiscalía para que responda en los tribunales».
Desde la Unión del Pueblo Leonés, su portavoz Luis Mariano Santos ha afeado la «altanería» del presidente y ha lamentado que su comparecencia no haya sido una decisión propia, sino fruto de la presión de la oposición. «Con dinero no se puede compensar la muerte de la gente ni los recuerdos que se pierden en las casas que se queman», ha afirmado, recordando que solo entre León y Zamora se han perdido más de 120.000 hectáreas.
Ángel Ceña, portavoz de Soria ¡YA!, ha subrayado que los incendios no son una sorpresa y que la raíz del problema sigue siendo la despoblación del medio rural. «entretanto no se solucione la despoblación, los pueblos van a seguir ardiendo», ha denunciado. Ceña también ha criticado la falta de prevención y la privatización del operativo contra incendios, y ha pedido de nuevo la convocatoria de elecciones.
Sin embargo, Vox ha optado por ignorar las políticas de la Junta y ha cargado contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el bipartidismo. El portavoz David Hierro ha presentado un discurso culpando al Gobierno de España y obviando el problema de los fuegos en Castilla y León. «¿Dónde está el estado para proteger a