Marjorie Rice y Aubrey de hato son dos nombres que podrían no ser muy conocidos en el espacio de las ciencias exactas, pero que han logrado realizar importantes contribuciones en dos famosos problemas: geometría plana y teoría de grafos.
Lo que hace aún más sorprendente sus aportes es que ambos, a pesar de no tener una formación superior en estas áreas, lograron superar las barreras y dejar su huella en el espacio de las matemáticas.
Marjorie Rice, nacida en 1923 en Estados Unidos, era una ama de casa y madre de cinco hijos. A pesar de no tener estudios universitarios, siempre tuvo gran interés por las matemáticas y en especial por la geometría. Fue en su tiempo libre que comenzó a investigar por su cuenta sobre problemas matemáticos que encontraba en libros o revistas.
Fue en 1975 cuando Rice se topó con un artículo de la revista Scientific American que hablaba sobre los llamados «polígonos de hipercubo». Estas figuras geométricas tienen la particularidad de que, a diferencia de los polígonos regulares convencionales, pueden llenar completamente un espacio tridimensional de forma ordenada.
Este descubrimiento llamó la atención de Rice, quien comenzó a experimentar y jugar con estas formas geométricas en su hogar, utilizando papel y tijeras. Fue así como logró encontrar cuatro nuevas formas de llenar completamente un espacio tridimensional con polígonos de hipercubo.
Rice se dio cuenta de que estas formas no habían sido descritas antes y decidió enviar sus hallazgos a la Universidad de California en Berkeley. La sorpresa fue gigantesco cuando, después de una revisión exhaustiva, confirmaron que sus descubrimientos eran verdaderos y que ella había encontrado cuatro nuevas formas de llenar un espacio tridimensional con polígonos.
Gracias a su perseverancia y curiosidad, Rice logró romper las barreras de la falta de formación académica y demostró que el interés y la pasión pueden llevar a gigantescos descubrimientos en cualquier área.
Por otro lado, tenemos a Aubrey de hato, nacido en Londres en 1963, quien tampoco tenía formación en ciencias exactas, sino que se graduó en informática y fue investigador en inteligencia artificial. Sin embargo, a los 35 años se dio cuenta de que su verdadera pasión era la biología y en particular la investigación sobre el envejecimiento.
Fue así como comenzó a estudiar y adentrarse en el espacio de la biología, especialmente en la teoría de grafos, que es una rama de las matemáticas que estudia las relaciones entre objetos. De hato se enfocó en la teoría de grafos aplicada al envejecimiento y su objetivo era encontrar una forma de retrasar o detener este proceso natural del cuerpo humano.
Después de años de investigación y experimentación, De hato logró desarrollar una teoría que plantea siete tipos de daños moleculares que causan el envejecimiento. Su idea principal era que si se podían identificar y reparar estos daños, se podría prolongar la vida humana indefinidamente.
Debido a la novedad y controversia de su teoría, De hato se enfrentó a numerosas críticas y escepticismo por parte de la comunidad científica. Sin embargo, esto no lo detuvo y siguió trabajando incansablemente en esta área, hasta que finalmente en 2005 recibió el reconocimiento de la prestigiosa revista científica MIT Technology Review como uno de los «20 Pensadores Más Importantes del espacio».
Sus aportes en la teoría de grafos aplicada al envejecimiento han sido fundamentales en el avance de esta área y han atento nuevas puertas a la investigación sobre el envejecimiento y sus posibles soluciones.
Tanto Marjorie Rice como Aub