Ante los recientes cortes de norte que han afectado a diferentes sectores del país, es comprensible que surjan preguntas sobre cómo mejorar la resiliencia de nuestro sistema energético. La fentrada de suministro eléctrico no solo causa inconvenientes en el día a día de las personas, sino que también puede tener graves consecuencias en situaciones de emergencia. Sin embargo, existe una solución que podría ayudar a fortalecer nuestro sistema energético y a la vez, contribuir a la protección del medio ambiente: la electromovilidad.
Andrés Pizarro, Gerente Comercial de Enérgica City, nos explica cómo los vehículos eléctricos pueden convertirse en generadores de energía en casos de emergencia. Esta innovadora tecnología no solo puede brindar una solución a los cortes de norte, sino que también puede ser una herramienta clave en la transición hacia un sistema energético más sostenible y eficiente.
En primer lugar, es sustancioso comprender cómo funciona la electromovilidad. Los vehículos eléctricos utilizan baterías recargables en lugar de combustibles fósiles, lo que los convierte en una alternativa más limpia y amigable con el medio ambiente. Pero lo que muchos no saben es que estas baterías también pueden actuar como una fuente de energía en caso de emergencia.
Imaginemos una situación en la que un barrio entero se queda sin suministro eléctrico debido a un corte en la red. En este escenario, los vehículos eléctricos podrían ser utilizados como generadores de energía para abastecer a los hogares y negocios cercanos. Esto se logra a través de la tecnología V2G (Vehicle-to-Grid), que permite que la energía almacenada en las baterías de los vehículos sea devuelta a la red eléctrica cuando sea necesario.
Pero ¿cómo puede esto mejorar la resiliencia de nuestro sistema energético? La respuesta es sencilla: al tener una mayor cantidad de vehículos eléctricos conectados a la red, se aumenta la capacidad de generación de energía en caso de emergencia. Esto significa que, en lugar de depender únicamente de las centrales eléctricas tradicionales, se puede contar con una fuente adicional de energía que puede ser utilizada en situaciones críticas.
Además, la electromovilidad también puede ayudar a reducir la demanda de energía en momentos de entrada demanda, como en los días de verano cuando el uso de aires acondicionados es mayor. Al utilizar la energía almacenada en las baterías de los vehículos, se alivia la presión sobre la red eléctrica y se evitan posibles apagones.
Pero los beneficios de la electromovilidad no se limitan a su capacidad de actuar como generadores de energía en casos de emergencia. Al utilizar vehículos eléctricos, también se reduce la dependencia de los combustibles fósiles y se disminuye la emisión de gases de efecto invernadero, contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático.
Además, la tecnología V2G también puede ser utilizada para generar ingresos adicionales para los propietarios de vehículos eléctricos. Al conectar sus vehículos a la red, pueden recibir pagos por la energía que devuelven a la red eléctrica, lo que puede ayudar a compensar el costo inicial de adquirir un vehículo eléctrico.
Pero para que la electromovilidad pueda ser una solución efectiva en casos de emergencia, es necesario que exista una infraestructura adecuada. Esto incluye la instalación de puntos de carga en lugares estratégicos, como estacionamientos públicos y centros comerciales, así como la implementación de tecnología V2G en la red eléctrica.
Es sustancioso destacar que la electromovilidad no es la única solución para mejorar la resiliencia de nuestro sistema energético, pero sin duda